

Los musulmanes amaron la tierra de Andalucia, esa tierra del sur a la que llamaron Al-Andalus, nombre aún vibrante. En el lugar en que Andalucía se funde con el mar, se extiende esa estrecha y larga franja costera que conocemos por la Costa del Sol. Playas y ensenadas calentadas por el sol andaluz y templadas por la suave brisa del Mediterráneo.
La historia de la provincia de Málaga se remonta al menos a 20.000 años, y cada civilización -fenicia, ibérica, romana, musulmana y cristiana- ha dejado huellas visibles que enriquecen aún la cultura contemporánea. Y si añadimos a esta mezcla 30 años de intensas inversiones y desarrollo en el sector turismo, el resultado es la Costa del Sol de hoy: el centro turístico más cosmopolita y sofisticado de Europa, y el lugar perfecto para cualquier congreso o viaje de incentivos.
La Costa del Sol esconde escenarios tan dispares como la montaña, los valles cubiertos de huertas y el mar, propiedades del paisaje y la cultura mediterránea. El clima de la Costa, con una media de 325 días de sol al año, es el mejor de Europa y favorece la práctica de toda clase de deportes y actividades al aire libre. Numerosos campos de golf se extienden por toda la costa, a la que también se le conoce con el nombre de Costa del Golf. Son ya 40 campos de golf y el número parece aumentar de año en año.
Si lo suyo es la vela, 10 puertos deportivos le proporcionarán diversión, incluyendo el lujoso Puerto Banús. Tenis, equitación, actividades naúticas, submarinismo, fórmula 1, senderismo, rutas en bicicleta o a caballo, escalada, vuelo libre,… diversión deportiva para todos los gustos. Y, por supuesto, sensacionales playas.
La riqueza del mar y de la huerta dan lugar a una gastronomía muy variada. En la costa, el plato más conocido es el “Pescaíto Frito”. Las sopas ocupan un lugar de privilegio en la cocina malagueña, con especialidades como el Gazpachuelo y el Ajoblanco. Acompañados con los vinos con Denominación de Origen Málaga.
En el gran número de hoteles de cuatro y cinco estrellas de la Costa del Sol podrá encontrar, además de confort y servicio, toda la ayuda profesional indispensable para cualquier encuentro de negocios. Después del trabajo, la diversión: salas de fiestas, discotecas, casinos, espectáculos flamencos, conciertos... Hay para satisfacer todos los gustos.
Podrá contemplar los flamencos de la laguna de Fuentepiedra, las gargantas de El Chorro y el sobrecogedor Tajo de Ronda, el paisaje misterioso de El Torcal de Antequera y podrá esquiar en la estación de esquí de Sierra Nevada, visitar la Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba, pasear por las calles de Sevilla, o descubrir la ruta de los pueblos blancos, con la hospitalidad y calor tradicionales de Andalucía. Los más aventureros podrán tomar el barco hacia Marruecos para buscar el exotismo del Norte de África.
Málaga es hoy una ciudad que combina tradición y modernidad. Bajo la atenta mirada del Castillo de Gibralfaro y la Alcazaba se extiende una ciudad alegre y bulliciosa plagada de bellos rincones, como la Alameda Principal, el paseo marítimo de La Farola, o su catedral. Rica en historia, pero moderna y preparada para el futuro con su nuevo Parque Tecnológico, su impresionante Aeropuerto Internacional, el AVE (que ha rebajado la distancia entre Madrid y Málaga a algo más de dos horas).
Con toda esta amplia oferta de servicios profesionales, así como un magnífico paisaje natural, la Costa del Sol es una garantía de éxito para su congreso o encuentro de negocios y una experiencia inolvidable para todos los que participan.